La falta de organización empresarial y sectorial de los componentes del sector, la falta de visión a largo plazo y de una integración con el resto de elementos de la cadena productiva hacen de este sector uno muy dinámico, que se rige por la inmediatez del negocio, ejemplo de esto es la exportación de cueros semiprocesados a Italia, que cada vez aumenta, generando ganancias a los curtidores, pero dejando en graves aprietos a quienes trabajan con las materias primas acá producidas, que sumándole ahora la exportación de los cueros curtidos al vegetal a china ha hecho que se incremente el costo de esta materia, la cual se torna escasa para el abastecimiento de las pequeñas y medianas empresas que constituyen la demanda local.
El tamaño de las curtiembres, la problemática ambiental por contaminación de recursos hídricos y la idea de que el cuero es la parte menos importante del animal, concibiéndolo como un subproducto, en un país ganadero donde anualmente se realizan más de 2 millones de sacrificios refleja la falta de interés sectorial el que las estrategias no se desarrollen (no digo que no se planteen porque escritas si están y ya desde hace una década) en busca de la importancia de cada una de las partes frente al todo que es el sector, para poder así hablar de la sostenibilidad del mismo.
Son muchas las voces que desprecian el uso del cuero, y me sumo a ellas cuando se trata de criticar la caza de animales en busca de pieles exóticas, ya que en estos casos se está dando prioridad a un valor de clase, esnob y exclusividad frente a la vida de un animal, pero cuando se concibe al cuero como una herramienta plausible de ser aprovechada para el desarrollo económico de un sector productivo, en vez de convertirle en un desecho orgánico, debo apoyar a la visión sostenible, sostenible y responsable, pues no es mi intensión desentenderme de los problemas que conlleva el proceso de transformación de la piel en cuero, que si bien, visto a nivel global, no esta incluido en el protocolo de Kioto y es por su tamaño y los desechos que genera, considerablemente menos contaminante que las industrias petroleras, cementeras, metalúrgicas, fabricas de celulosa y de pvc, no se debe dejar de ver como un punto de intervención de diseño.
No le demos la espalda a los recursos que tenemos, trabajemos con ellos para fortalecer nuestra identidad, entender a los demás y proponer desde el contexto y para el contexto hará posible ser mejores seres humanos y responsables consumidores, hay que sentar una postura crítica antes los acontecimientos y ver los sucesos desde todas las perspectivas para poder entender que la verdad es plural, la producción y su concepción debe ser un proceso cíclico (no lineal) y el resultado, un futuro posible y realizable.
lunes, 19 de octubre de 2009
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